El candidato presidencial de tendencia ultraderechista, Rafael López Aliaga, ha generado polémica tras denunciar sin presentar pruebas un supuesto fraude en las recientes elecciones generales en Perú, celebradas el domingo y lunes pasados.
El también empresario y exalcalde de Lima anunció que ofrecerá una recompensa de hasta 20,000 soles (aproximadamente 5,700 dólares) a funcionarios electorales que le proporcionen evidencias que respalden sus acusaciones. El ofrecimiento está dirigido a trabajadores de entidades como la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) o empresas vinculadas al proceso electoral.
“Si eres trabajador de ONPE, JNE o empresa vinculada al proceso electoral y tienes información veraz y comprobable sobre posibles irregularidades, fraude o sabotaje: Renovación Popular ofrece S/. 20,000 de recompensa”, señaló públicamente el candidato.
Un día antes, López Aliaga había solicitado la detención de los responsables de la organización de los comicios y la suspensión de la proclamación de resultados. Además, hizo un llamado a sus seguidores a movilizarse tras conocerse que podría quedar fuera de una eventual segunda vuelta, siendo superado en el conteo por el candidato de izquierda Roberto Sánchez.
Las declaraciones han provocado reacciones en distintos sectores políticos y sociales, que advierten sobre el riesgo de debilitar la confianza en las instituciones electorales si no se presentan pruebas concretas que respalden las acusaciones de fraude.
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