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Conductor salva de morir

Exceso de velocidad y negligencia causas de accidentes en las carreteras.

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AUTORIDADES QUE POSTULEN EN 2026 DEBERÁN RENUNCIAR ANTES DEL 7 DE ABRIL, DISPONE EL JNE

El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) estableció la fecha límite para que ministros, magistrados, alcaldes y gobernadores regionales que deseen postular en las Elecciones Municipales y Regionales 2026 presenten su renuncia o soliciten licencia en sus cargos.

Mediante la Resolución N.º 00746-2025-JNE, el organismo electoral precisó en el cronograma oficial que las autoridades en ejercicio deberán renunciar con 180 días de anticipación a la fecha de los comicios, programados para el 4 de octubre de este año, en el caso de quienes aspiren a gobiernos regionales.

De acuerdo con esta disposición, el plazo máximo para presentar la dimisión vence el martes 7 de abril, siendo este un requisito obligatorio para la admisión de las candidaturas.

El JNE indicó que esta medida busca garantizar la transparencia, neutralidad y equidad del proceso electoral, evitando el uso indebido de los cargos públicos con fines proselitistas.

BRASIL, CHILE, COLOMBIA, MÉXICO, URUGUAY Y ESPAÑA EXPRESAN RECHAZO A ACCIONES MILITARES EN VENEZUELA

Los Gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España emitieron un pronunciamiento conjunto en el que expresan su profunda preocupación y rechazo frente a los recientes hechos ocurridos en Venezuela, reafirmando su apego a los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.

En el comunicado, los países firmantes condenaron las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio venezolano, al considerar que contravienen principios fundamentales del derecho internacional, como la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, así como el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados. Advirtieron que estos hechos constituyen un precedente peligroso para la paz y la seguridad regional, además de poner en riesgo a la población civil.

Asimismo, reiteraron que la situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano, sin injerencias externas. Señalaron que solo un proceso político inclusivo, liderado por los propios venezolanos, puede conducir a una solución democrática y sostenible, respetuosa de la dignidad humana.

Los gobiernos reafirmaron además el carácter de América Latina y el Caribe como zona de paz, basada en la solución pacífica de controversias y la no intervención, y llamaron a la unidad regional frente a cualquier acción que ponga en riesgo la estabilidad del continente. En ese marco, exhortaron al Secretario General de las Naciones Unidas y a los Estados miembros de los mecanismos multilaterales pertinentes a contribuir a la desescalada de las tensiones.

Finalmente, manifestaron su preocupación ante cualquier intento de control, administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos, al considerar que tales acciones son incompatibles con el derecho internacional y amenazan la estabilidad política, económica y social de la región.

El pronunciamiento fue suscrito por Brasil, Chile, Colombia, España, México y Uruguay.

HALLAN SIN VIDA A PAREJA DE JÓVENES EN HOSTAL DE CARHUAMAYO

Una pareja de jóvenes fue hallada sin vida al interior de un hostal del distrito de Carhuamayo, hecho que generó consternación entre los vecinos de la zona.

Hasta el lugar acudieron las autoridades competentes, quienes identificaron a los fallecidos como Ángel L.L.B. y Naomi A.C. El levantamiento de los cuerpos se realizó aproximadamente a la 1:00 de la madrugada, para luego ser trasladados a la morgue correspondiente.

Las autoridades informaron que las causas del fallecimiento serán determinadas mediante la necropsia de ley, como parte de las investigaciones en curso.

El caso quedó a cargo del Ministerio Público y la Policía Nacional, que continúan con las diligencias necesarias para esclarecer lo sucedido.

ENCUENTRAN ANTENA STARLINK EN EXTERIORES DEL PENAL DE CHALLAPALCA

Personal de seguridad halló una antena satelital Starlink y dos repetidoras de señal en los exteriores del penal de Challapalca, durante un operativo de inspección realizado en la zona.

Según la información preliminar, los equipos fueron encontrados ocultos bajo tierra, junto con una gran cantidad de cables de conexión, a una distancia aproximada de un kilómetro del centro penitenciario. El hallazgo ha generado preocupación debido al posible uso indebido de estos dispositivos para facilitar comunicaciones ilegales desde el interior del penal.

Las autoridades procedieron a la incautación inmediata del material y dieron inicio a las investigaciones correspondientes para determinar a quién pertenecían los equipos y si existe vinculación con internos o redes externas.

El caso fue puesto en conocimiento del Ministerio Público, mientras se refuerzan las medidas de seguridad y control en los alrededores del establecimiento penitenciario.

RAFAEL LÓPEZ ALIAGA MANTIENE DEUDA COACTIVA CON LA SUNAT POR MÁS DE S/ 12,9 MILLONES

Una revisión reciente de la base de datos de la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (Sunat), en el registro de “Consulta de Omisos y Deuda Tributaria Exigible”, revela que una de las empresas en las que Rafael López Aliaga figura como accionista mantiene una deuda tributaria coactiva superior a los S/ 12 millones 900 mil.

De acuerdo con la información pública, la empresa registra una deuda coactiva desde al menos el año 2001, por un monto exacto de S/ 12 millones 974 mil 190, y se encuentra en condición de “baja de oficio”, “no habida” e “irregular”.

En su Hoja de Vida presentada como candidato presidencial por Renovación Popular, López Aliaga consigna participación accionaria en 10 empresas. Sin embargo, según la Sunat, siete de estas firmas se encuentran actualmente en condición de “baja de oficio”, es decir, presuntamente inactivas por no registrar actividades generadoras de obligaciones tributarias. De este grupo, dos figuran además como “irregulares”.

Las empresas declaradas en “baja de oficio” son:

Acres Investments S.A. (desde 2024)
Perú Hotel Aguas Calientes S.A. (desde 2006)
Perú Hotel Corp. (desde 2024)
Perú Hotel Holding S.A. (desde 2023)
Perú Hotel y Servicios S.A. (desde 2023)
Peruvian Trains & Railways
Peruval Corp. S.A. (desde 2014)
Según la Sunat, una empresa es declarada en “baja de oficio” cuando se presume que ha dejado de realizar actividades económicas sujetas a tributación.

Asimismo, el 6 de marzo de 2025, el conglomerado Perú Holding de Turismo S.A.A. (PHTSAA), vinculado a López Aliaga, informó a la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) que entre sus accionistas se encuentran Perú Hotel Holding S.A. (24,50%) y Peruval Corp. S.A. (4,52%), ambas en condición de “baja de oficio”, según registros tributarios.

Durante anteriores campañas, incluido el proceso electoral de 2021, Rafael López Aliaga ha sostenido que no mantiene deudas tributarias y ha cuestionado la información de la Sunat. No obstante, los registros oficiales son de acceso público y verificables, y han reavivado el debate sobre la situación tributaria de sus empresas, en contraste con la imagen de empresario exitoso que proyecta en sus campañas políticas.

CHOFER DE TRANSPORTE PÚBLICO ES ASESINADO A BALAZOS EN ÑAÑA

Un chofer de la empresa de transporte Nazareno fue asesinado de cinco disparos mientras conducía su unidad de transporte público, en el sector de Ñaña, distrito de Lurigancho-Chosica.

El violento ataque ocurrió en plena vía pública, generando pánico entre los pasajeros y transeúntes. Tras el hecho, el conductor casi perdió el control del vehículo, quedando la unidad detenida a un costado de la vía.

Hasta el lugar llegaron efectivos de la policía, quienes acordonaron la zona e iniciaron las diligencias correspondientes para esclarecer el crimen. El caso es materia de investigación y no se descarta que esté vinculado a presuntos actos de extorsión contra empresas de transporte.

El asesinato ha causado indignación y preocupación entre los transportistas y vecinos de la zona, quienes exigen mayor seguridad ante el incremento de la violencia.

CHOQUE FRONTAL ENTRE TRAILER Y CAMIONETA DEJA TRES HERIDOS EN LA CARRETERA CENTRAL

Un grave incidente de tránsito se registró en la Carretera Central, generando alarma entre transportistas y usuarios de esta importante vía nacional. 

El chofer de un vehículo colectivo con destino a Tarma realizó una maniobra temeraria al invadir el carril contrario para adelantar a un tráiler en plena curva peligrosa, poniendo en serio riesgo la vida de sus pasajeros y de otros conductores.

El hecho ocurrió en la zona de Santa Ana, en el distrito de Ricardo Palma, provincia de Huarochirí, un tramo conocido por su alta peligrosidad debido a curvas cerradas y constante tránsito vehicular.

Como consecuencia del accionar irresponsable, tres pasajeros resultaron heridos, siendo identificados como:

Mercedes Fernández Noriega (49 años)
Marleny Caso (55 años)
Laura Caso Ortíz (66 años)

Las personas afectadas fueron auxiliadas y trasladadas hacia el Hospital José Agurto Tello de Chosica, para recibir atención médica, mientras las autoridades iniciaron las investigaciones correspondientes para determinar responsabilidades.

INSTAGRAM Y SU PERVERSA AGENDA DE INVISIBILIZACIÓN- LISANDRO PRIETO FEMENÍA

 “Allí donde el derecho es suspendido, el poder se ejerce sin restricciones y la vida es reducida a nuda vida”
Giorgio Agamben, Homo sacer: el poder soberano y la nuda vida (1998), p. 28.

En nuestra reflexión precedente sobre este asunto, titulada “Instagram y su nefasto mecanismo de censura”, abordamos el problema de las plataformas digitales bajo la óptica de la economía de la atención y la consecuente privatización de la jurisdicción comunicativa, revelando las hipocresías operacionales del shadowbanning y el sistema de apelaciones opaco, se hace ahora imperativo trascender la descripción del fenómeno para analizar su dimensión ontológica y política.

La invisibilización algorítmica no puede interpretarse como una simple arbitrariedad técnica, sino que debemos abordarla como un dispositivo que, en términos de Michel Foucault, articula saberes, técnicas y prácticas que operan directamente sobre la vida social. Instagram se erige, así, en un ensamblaje técnico-político que produce efectos concretos sobre la existencia y la posibilidad de aparecer.

El poder que decide sobre la vida y la exposición pública ha transitado desde la esfera estatal hacia la lógica de los algoritmos. Esta modulación de la aparición, ejercida por una entidad privada (Meta), actualiza la tesis de Agamben sobre la soberanía: el acto de censura no requiere de la fuerza explícita, sino de la sutil técnica. En sus palabras, “lo que el poder no quiere ver, lo hace invisible; no por la fuerza, sino por la técnica” (Agamben, 1998, p. 158). Así, la sustracción política se ejecuta mediante una desaparición suave que impide la presencia del disidente sin la necesidad de un acto formal. La contingencia del antagonismo político queda, de esta forma, reducida al frío cálculo de la visibilidad.

Ahora bien, es momento de hablar sin tapujos sobre la hipocresía de la “libertad” corporativa y la violencia invisible. Esta soberanía algorítmica se manifiesta con una hipocresía flagrante en las declaraciones de Meta. Recientemente, las decisiones de Mark Zuckerberg de anunciar profundos cambios en la moderación de contenido e incluso la promesa del fin de la verificación de datos a principios de 2025, motivadas por la presión política y el llamado “efecto Trump”, se presentaron bajo la retórica de la “vuelta a la libertad de expresión”.

No obstante, esta proclamada liberalización, aparte de ser una mentira, hace la función de una peligrosa cortina de humo. Instagram mantiene, y de hecho intensifica, una censura estratégica y opaca sobre aquellos contenidos que desafían las narrativas o los intereses económicos de los anunciantes, los fondos de inversión y los grupos de poder afines a la mega compañía precitada.

En definitiva, queridos amigos, la libertad prometida es una falacia. Se trata, en rigor, de una libertad condicionada a la no injerencia en las agendas de sus financistas. Mientras que supuestamente se eliminan las restricciones que incomodan a los actores políticos y mediáticos influyentes, se sostienen con puño de hierro las penalizaciones que silencian las críticas estructurales, las denuncias de abusos corporativos o las visualizaciones de cuerpos y discursos que no se ajustan a la estética y los parámetros del consumo. La supuesta búsqueda de la verdad mediante fact-checkers es reemplazada por una política de conveniencia estratégica, donde la verdad se define por lo que maximiza el valor para el accionista, no por lo que edifica el debate público.

El aspecto más violento y perverso de esta censura es su carácter invisible e irrefutable. Es una violencia ejercida por la omisión, por el ocultamiento y el desinterés generalizado de usuarios que no se percatan del cierre sistemático de cuentas que no siguen la línea editorial de la agenda imperante. La moderación algorítmica elimina contenido, restringe cuentas y penaliza la visibilidad sin que el usuario se encuentre ante una persona o una instancia racional con la cual dialogar. En pocas palabras, se le niega el derecho a la réplica y el derecho a la argumentación.

Evidentemente, estamos hablando del desmantelamiento del juicio y la indefensión dialógica, puesto que esta ausencia de interlocutor desmantela el principio del juicio dialógico que es fundacional para la justicia y para la política. Al respecto, Immanuel Kant insistía en la centralidad de la deliberación y la reflexión para la facultad de juzgar, actividad que demanda una razón que se exponga públicamente. Concretamente, en su “Crítica del juicio” sostiene que “la facultad de juzgar en general es la de someter algo a reglas, es decir, la de distinguir si algo cae bajo una regla dada o no”. (I. Kant, Crítica del juicio (2015), p. 69.

Instagram, al eliminar los mecanismos de verificación de datos- un hecho reportado por la prensa pero inverificable en el plano real-, abandona formalmente el esfuerzo por someter el contenido a una regla de verdad objetiva. La sanción deviene de un ejercicio puro de poder sin mediación epistemológica seria. De este modo, el usuario se siente arrojado a un vacío: no hay nadie que responda a una consulta o reclamo, sino sólo un sistema todopoderoso e irresponsable que ejecuta sus sentencias. Esta experiencia genera una profunda sensación de indefensión existencial y tecnológica. El sujeto queda a merced de una entidad inmaterial que no es digna de responder, que no puede ser interpelada ni persuadida, lo cual constituye una forma radical de violencia simbólica.

A esta lógica se superpone un imperativo estético patético. La sociedad de la transparencia, descrita por Byung-Chul Han, obsesionada con la positividad, expulsa lo distinto y lo negativo por ser diferente. La censura opera como un mecanismo de higiene visual: neutraliza aquello que perturba para mantener la ilusión de un feed homogéneo y feliz. Esta “limpieza” se alinea con la crítica de Adorno y Horkheimer a la industria cultural, donde la plataforma moldea las subjetividades, recompensando la performatividad adaptada y castigando duramente la disonancia. Lo que se penaliza, en definitiva, no es sólo el daño, sino la incomodidad que representa la crítica a la agenda de moda impuesta por un par de corporaciones deplorables.

Seguidamente, es oportuno reflexionar sobre la penalización de la disidencia y la internalización del perverso dispositivo de exclusión. Es sobre el cuerpo donde este régimen de control se ejerce con mayor violencia. Judith Butler demostró que la precariedad de ciertos cuerpos es dependiente de su reconocimiento social. Pues bien, en el entorno algorítmico, la visibilidad de corporalidades que se desvían de la norma- sean éstas envejecidas, racializadas o simplemente normales- resulta inherentemente frágil. Instagram funge como un curador moral que decide qué cuerpos son dignos de ser vistos, penalizando la disidencia corporal y restringiendo la imaginación de lo que puede ser la corporalidad pública.

La precitada “curaduría” plantea un dilema epistemológico interesante: al limitar la aparición de ciertas voces, la plataforma excluye marcos de sentido completos, definiendo los límites de lo concebible. La pregunta de Gayatri Chakravorty Spivak por la posibilidad del subalterno de hablar adquiere una urgencia ineludible, pues la visibilidad condicionada por el algoritmo reproduce y amplifica las desventajas sociales preexistentes.

El alcance de este dispositivo es tan profundo que los intentos de regulación externa, aún siendo bienintencionados, colapsan ante la internalización del poder. El reciente “experimento social” en Australia, reportado por la prensa, donde se prohibió el acceso a las redes sociales a menores de dieciséis años, es una prueba empírica de esta dificultad.

La ley, aunque diseñada para proteger a la población adolescente de los riesgos que acechan a su nuda vida (Agamben), confronta una realidad donde la tecnología ya es una segunda naturaleza. La dificultad para "reconfigurar impulsos" mediante decretos, la inmediata adopción de VPNs, las mentiras sobre la edad y la simple migración a nuevas aplicaciones por parte de los jóvenes confirman una verdad más oscura: el dispositivo de control no es ya una aplicación externa, sino una estructura que co-constituye la subjetividad. La performatividad exigida por el algoritmo es la gramática básica de la socialidad, y el poder de la plataforma es tan profundo que la ley llega, como bien se ha señalado, cuando “el caballo ya se desbocó”.

La resistencia ante este escenario debe ser, en palabras de Jacques Rancière, la irrupción de lo que no tiene lugar reclamando su espacio (“el lugar de los que no tienen lugar”). Sin embargo, la censura algorítmica neutraliza esta posibilidad al impedir que las voces disonantes capten la atención. El usuario, que ha entrado en una suerte de contrato hobbesiano no negociado, acepta esta libertad vigilada a cambio de la pertenencia. La consecuencia es que la visibilidad, la condición fundamental de la existencia pública, queda reducida a un privilegio mercantil.

Como habrán podido apreciar, queridos lectores, el gobierno de la mirada que se ejerce en las plataformas como Instagram ha creado una nueva forma de despotismo suave, más efectivo por la sutileza de su operación y por el consentimiento de una masa estupidizada a la que, mientras la marea no los moje, nada les importa. La desaparición de lo público no se debe aquí a un golpe de Estado, sino a una serie de decisiones técnicas y comerciales que redefinen la política misma.

La renuncia a la verificación de datos y la regulación errática de las políticas de contenido, dictadas por presiones políticas y económicas, no hacen sino certificar la fragilidad de nuestra esfera pública. La hipocresía de la libertad de expresión corporativa, sumada a la violencia de la moderación invisible, disuelve la posibilidad misma de un debate racional genuino y democrático.

Ahora bien, si la tecnología ha adquirido la potestad de invisibilizar a un sujeto sin recurrir a la fuerza bruta, ¿qué instituciones y procedimientos democráticos podemos idear para fiscalizar estas lógicas de control que definen hoy la frontera entre la existencia y la relegación? ¿Cómo puede el ciudadano contemporáneo recuperar la dignidad de la réplica y exigir transparencia a un poder que se comporta como una entidad todopoderosa e irresponsable? ¿Es posible rescatar la política de las manos del cálculo algorítmico, o estamos condenados a habitar una existencia mediada donde solo lo conveniente y lo rentable tiene derecho a la voz, dejando que el dispositivo reemplace la acción?

En conclusión, la censura en Instagram no es un fallo técnico aislado sino la manifestación de una nueva forma de gobierno de lo visible: una conjunción de técnicas algorítmicas, intereses económicos y normas estéticas que reconfiguran la política de la aparición. Si la desaparición de lo público se instala por vías suaves, la respuesta no puede ser meramente instrumental. Hace falta pensar institucionalmente la rendición de cuentas, exigir transparencia y restaurar el juicio público como condición de la política. Pero también se impone una pregunta más inquietante: si la tecnología puede hacer desaparecer a alguien sin cerrar una puerta ni disparar un arma, ¿qué significa seguir creyendo en una esfera pública intacta? ¿Podrá la imaginación política renovarse para reivindicar el derecho a aparecer en un mundo gobernado por sensores, métricas y feeds, o quedaremos condenados a una democracia de visibilidad selectiva donde solo lo deseable y lo rentable tiene voz?

Referencias (Selección en español, formato APA 7)

Agamben, G. (1998). Homo sacer: el poder soberano y la nuda vida (S. S. M. trad.). Abada Editores.

Arendt, H. (1991). La condición humana. Paidós.

Butler, J. (2004). Vida precaria y el poder de la vulnerabilidad. En Precariedad y política (pp. 12–34). Editorial (versión española consultada).

Foucault, M. (1998). Historia de la sexualidad, vol. 1: La voluntad de saber. Siglo XXI Editores.

Han, B.-C. (2015). La expulsión de lo distinto (o La sociedad de la transparencia). Herder.

Horkheimer, M., & Adorno, T. W. (2006). La industria cultural: Iluminación como engaño de masas. Katz.

Kant, I. (2015). Crítica del juicio (R. R. Aramayo, trad.). Alianza Editorial. (Obra original publicada en 1790).

Rancière, J. (1995). La noche de los proletarios. Paidós.

Spivak, G. C. (1988). ¿Puede hablar el subalterno? En Marxismo y la interpretación de la cultura.

Referencias Periodísticas (Citadas por Hechos Recientes)

Infobae. (2025, 7 enero). Meta pone fin a la verificación de datos y Zuckerberg promete la libertad de expresión en Instagram y Facebook. [Referencia al hecho de la eliminación de la verificación de datos].

La Nación. (2025, 7 enero). Efecto Trump: Mark Zuckerberg anuncia cambios en la moderación de contenido de Instagram. [Referencia al hecho de los cambios en la moderación].

La Nación. (2025, 10 diciembre). Redes solo desde los 16: empezó en Australia un inédito experimento social de resultados imprevisibles. [Referencia al hecho de la ley australiana y el experimento social].

Lisandro Prieto Femenía.
Docente. Escritor. Filósofo  
San Juan - Argentina 

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