INQUEBRANTABLE: EL PACTO POLÍTICO QUE ASEGURA LA PERMANENCIA DEL PRESIDENTE

El respaldo de las bancadas mayoritarias al Ejecutivo mantiene la permanencia del presidente pese al Chifagate y las contrataciones irregulares, mostrando un blindaje político más fuerte que nunca.

El pacto entre el presidente y los principales partidos del Congreso se evidencia con claridad: las mociones de censura presentadas no alcanzan los 22 votos necesarios para prosperar. Esta correlación de fuerzas consolida la permanencia del Ejecutivo, incluso frente a escándalos como el Chifagate y las denuncias por contrataciones irregulares de jóvenes vinculadas a despachos oficiales.

El denominado Chifagate, que reveló reuniones no registradas en un chifa con empresarios extranjeros, generó pedidos de explicación y propuestas de censura en el Congreso. Sin embargo, ninguna de estas iniciativas logró los votos necesarios para avanzar, lo que confirma que las bancadas mayoritarias cierran filas para proteger al presidente.

A este episodio se suman las denuncias sobre contrataciones irregulares de jóvenes que visitaron previamente despachos oficiales, lo que despertó sospechas sobre posibles conflictos de interés y uso indebido de influencias. Pese al impacto mediático, las investigaciones avanzan lentamente y no han derivado en sanciones políticas concretas.

Diversos analistas señalan que estos hechos confirman un entendimiento estratégico entre el Ejecutivo y las bancadas que controlan el Congreso, diseñado para sostener el poder del presidente y neutralizar cualquier amenaza de vacancia o censura. La fiscalización se mantiene activa en el discurso, pero en la práctica las mociones de censura quedan entrampadas en comisiones y no logran los votos necesarios.

Hoy, los 22 votos que faltan para censurar al presidente son el reflejo más evidente de este pacto político. Lejos de debilitar al Ejecutivo, ambos casos —Chifagate y contrataciones irregulares— han reforzado el blindaje parlamentario que asegura la permanencia del Gobierno, aun frente a cuestionamientos éticos y la creciente desconfianza ciudadana.

El escenario deja claro que la fuerza del pacto político supera cualquier escándalo reciente, consolidando un equilibrio de poder que mantiene al Ejecutivo en el cargo mientras los mecanismos de rendición de cuentas pierden eficacia.