SOBRE EL AMOR

Por Juan Diego Paredes Reategui – director de Orienta 3.0

No hay duda de que el amor es importante. Cada relación es una dialéctica diferente, un idioma distinto. Se comparten conductas, formas de querer, valores, sentimientos entre muchas otras características que hacen que cada relación tenga su propia particularidad.

El amor atraviesa barreras, nos une con los demás manteniendo nuestra integridad y su camino es un ascenso hacia la contemplación de la belleza, un camino que no será nada fácil. Será bueno y noble, como lo dice Platón, en cuanto aspire a lo bueno y noble, sin embargo, arrastrará al ser humano a la infelicidad si el amor queda a la merced de la belleza corporal.

Amar es querer el bien del otro, respetar su particularidad, que ese otro sea el actor principal de sus posibilidades, el amor es la raíz de la libertad. Y amor se puede definir como sentimiento, pasión, vida, estado de ánimo, deseo o anhelo.

El amor es infinito, así este sea fugaz, así sea un idilio. Es en el amor donde podemos disfrutar la única posibilidad que tenemos en esta vida de experimentar lo eterno.

Jean de la Fountaine cuenta, en una de sus fábulas, cierto altercado que hubo entre el Amor y la Locura. Estos jugaban y surge una disputa entre ambos. El Amor desea reunir al consejo de los dioses. La Locura, en su impaciencia, le propina un golpe furioso al Amor que lo deja ciego. Venus, madre del Amor, reclama venganza ante los dioses. Los dioses y jueces del infierno dan su veredicto: La Locura iba a servir de guía al Amor para la eternidad.

“Es tan corto el amor y tan largo el olvido” – Pablo Neruda